Lo #científico de la Homeopatía
En este post explicaré lo #científico de la Homeopatía, porque realmente sí hay publicaciones científicas de la #Homeopatía. Pero para que entendamos lo #científico de la Homeopatía iré aclarando algunos conceptos. 1. ¿Qué es ciencia? Si nos vamos a la Wikipedia, Ciencia se define así: «La ciencia (del latín scientĭa ‘conocimiento’) es un sistema ordenado de conocimientos estructurados. Los conocimientos científicos se obtienen mediante observaciones y experimentaciones en ámbitos específicos. A partir de estos se generan preguntas y razonamientos, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y sistemas organizados por medio de un método científico.1« Los que conocemos cómo nació la Homeopatía y lo que describe #Hahnemann en el libro del Organon de la medicina racional, que escribió en 1810 y reescribió (aportando sus observaciones, hasta en 5 ocasiones más), podemos afirmar que la #Homeopatía es ciencia, puesto que se basa en el método científico. Podéis leerlo en el post que escribí sobre el nacimiento de la Homeopatía. Observación y experimentación son las bases que pusieron en marcha la investigación y el nacimiento de esta medicina, luego es una medicina científica que tiene unos principios, unas leyes que se pueden comprobar en la consulta homeopática. También hay un sistema organizado, con una metodología tanto en la clínica, como en la elaboración de los #medicamentos homeopáticos, que nos lleva a tener resultados muy positivos para nuestros pacientes, totalmente reproducibles, conociendo las leyes en las que se basa la Homeopatía De las observaciones de #Hahnemann primero y de otros homeópatas posteriormente, se ha venido comprobando a lo largo de más de 200 años, los efectos beneficiosos de los #medicamentos homeopáticos, por los pacientes y por nosotros, los médicos homeópatas. Nuestra experimentación en la consulta diaria, con la prescripción de los #medicamentos homeopáticos elegidos con el método homeopático y la respuesta clínica en los pacientes, nos siguen mostrando y confirmando que lo que #Hahnemann observó con esta medicina, demuestra perfectamente #lo científico de la Homeopatía. 2. Premisas falsas, conclusiones erróneas. Recuerdo que cuando estudiaba Filosofía en el Bachillerato, nos explicaron que si un razonamiento se basaba en una premisa falsa, las conclusiones serán erróneas. Y escuchando los argumentos de los que están en contra de la #Homeopatía, no dejo de observar por qué están tan equivocados: se basan en premisas falsas. Veamos algunas de esas falsas premisas en las que se apoyan sus razonamientos. Si no hay molécula no hay función terapéutica Eso es una premisa falsa porque hay muchas terapias que no se basan en las moléculas. Pongamos como ejemplos las que utiliza la medicina convencional: la luz ultravioleta, los infrarrojos, el láser, la radioterapia, los ultrasonidos, los masajes, la terapia ocupacional, los métodos psicológicos o la cirugía. Las #diluciones homeopáticas son diluciones químicas Esta premisa es la base del mayor error de los detractores de la Homeopatía. Las #diluciones homeopáticas se diferencian mucho de las diluciones químicas. El método de fabricación homeopática de diluir y dinamizar, modifica las propiedades fisicoquímicas de las #diluciones homeopáticas a diferencia de lo que ocurre en las diluciones químicas. Hay varios autores de distintas universidades que han realizado estas investigaciones demostrando estas diferencias. Las diluciones químicas por ejemplo, muestran disminución del espectro de luz ultravioleta de la tintura madre que se diluye, en proporción a su dilución. En cambio, en las #diluciones homeopáticas se modifica el espectro de la tintura madre y se mantiene constante a pesar de sobrepasar las diluciones que superan el número de Avogadro. También se cambian otras propiedades por ejemplo la inmunofluorescencia. La tintura madre de Arnica montana no es fluorescente y sin embargo, diluciones de Arnica a la 8DH, 7CH y 30 CH, presentan fluorescencia que aumenta a medida que aumentamos la dilución. Si no lo veo, peso o cuantifico, no existe Tercera premisa errónea. Los virus existen y existían mucho antes de que la tecnología inventara el Microsocopio electrónico y sin embargo nuestros ojos no los ven. Al igual que no vemos, ni existe un aparato para cuantificar el dolor, los sentimientos, las emociones o los pensamientos y sin embargo forman parte de nosotros y sabemos que son reales. Afortunadamente la ciencia avanza y ya hay herramientas para detectar con imágenes cómo se relacionan estos aspectos fisiológicos y psicológicos con las actividades de diversas zonas cerebrales. El cuerpo humano es sólo estructura y materia Pero igual pasa con nuestra energía, no se ve pero es real. Y aún así, negamos su existencia, cuando todo en el Universo está dentro de un campo energético vibracional que los científicos denominan Campo cero. Desconocer o negar que tenemos o mejor dicho, que somos Energía es otra de las premisas falsas. Dicen que la materia es luz condensada. Que todo en el Universo es vibración. Que cada cosa, materia, molécula, tejido, órgano o cuerpo tiene su propia frecuencia vibracional. Se ha demostrado que nuestro ADN emite luz a través de los biofotones y que nuestros cuerpos emiten frecuencias electromagnéticas que se pueden medir. Luego no sólo podemos estudiar y entender nuestro cuerpo desde el aspecto de la química, sino también desde la mirada de la física, porque formamos parte del Universo. Es por eso que los #medicamentos homeopáticos podemos pensar que son medicamentos vibracionales, que transmiten información que nuestras células son capaces de traducir y se produce así la respuesta favorable de nuestro mecanismo de defensa. No existe la memoria del agua La ciencia ya está desmontando esta falsa premisa. A pesar de que el Dr. Jacques Benveniste fue acusado de fraude y de mentiroso, después de hablar por primera vez de su descubrimiento de la memoria del agua, estudios posteriores de investigación están demostrando que es así. El agua estructurada o dinamizada presenta la capacidad de almacenar información o partículas en las pequeñas estructuras que se forman (clusters de agua), cuando dicha dilución se somete a un proceso de energía cinética (como ocurre con los ultrasonidos o las dinamizaciones en el proceso de fabricación de los #medicamentos homeopáticos). Las últimas investigaciones confirman lo que decía Benveniste, no sólo con los trabajos de Luc …
